Ayer por la tarde, salía corriendo de casa y mi portero me avisó de la llegada de un paquete. En ese momento no tenía tiempo de recogerlo, así que me quedé sin saber qué era.
Esta mañana al despertarme, me acordé del paquete y bajé para ver si lo podía recoger. Manuel, el portero de mi edificio, volvió con una entrega de MRW. Al ver el remitente supe de quién se trataba, pero no podía estar más equivocada en cuanto al contenido.
Una bolsa cerrada con esto pegado a ella:...