Garabís
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Esta es la columna que apareció en El País el viernes, leedla por que es de lo mejor que he leido ultimamente, Junajo es un genio.
Una mariposa macho tiene menosenvergadura que un B-52, pero es capaz de recorrer decenas de kilómetros, desafiando toda clase de óbstáculospara copular con una mariposa hembra. El B-52, por su parte, recorre miles de kilómetros sin otro objeto que el de mutilar lso brazos a un crío de once años. La mariposa macho perece de amor tras la cópula, mientras que el B-52 regresa son un rasguño al punto de partida donde da un trago y vuelve a la carga. No sabemos cuantas bombas revientan cuando bombardeamos un mercado árabe, pero uno de los últimos proyectiles arrancó de cuajo las alas del pequeño Alí Smain, cuyos muñones deberían exibir desde mañana mismo junto a esa imagen en la que los 183 diputados de PP se aplaudían a si mismos con una excitación sexual incomprensible, después de haber votado en bloque un si a la guerra.
Al poco del apareamiento el abdomen de la mariposa hembra se abre y riega el campo de huevos fecundados. Al poco del arrebato venéreo de los populares, los abdómenes de los B-52 se abrieron y comenzaron a descargar sobre las casas de adobe una lluvia de fuego. La mariposa es el sueño de la oruga como el B-52 es el sueño de Aznar. Cada gusano sueña con sus complejos y la realidad es el resultado de esos sueños. Por cierto, que una cosa envidiable de la mariposa es que pueden volar durante la cópula multiplicando asi el placer de todos sus sentidos. Si a usted y a mi, pobres mortales ápteros, nos parece que flotamos en el aire al follar, imagínese lo que sería salir por la ventana durante el acoplamiento y tener un orgasmo en la vertical de Bagdad o de Manhattan.
También los B-52 se aparean en plno vuelo. Quizá lo haya visto usted en la tele y tal vez se le hayan puesto los pelos de punta, como a mi, por la precisión con la que la varga de uno de los dos pájaros metálicos penetra en la abertura húmeda del otro. Solo que en lugar de descaragr sobre el unos ramos de dulce semen, lo llena de gasóleo hasta las cejas para cprolongar su veulo criminal. En este caso se trata de un acoplamient o incestuoso, contra natura, De hecho se lo hacen con la nave nodriza, osea, con la que les amamanta, que es como si se lo hicieran con su puta madre.
Una mariposa macho tiene menosenvergadura que un B-52, pero es capaz de recorrer decenas de kilómetros, desafiando toda clase de óbstáculospara copular con una mariposa hembra. El B-52, por su parte, recorre miles de kilómetros sin otro objeto que el de mutilar lso brazos a un crío de once años. La mariposa macho perece de amor tras la cópula, mientras que el B-52 regresa son un rasguño al punto de partida donde da un trago y vuelve a la carga. No sabemos cuantas bombas revientan cuando bombardeamos un mercado árabe, pero uno de los últimos proyectiles arrancó de cuajo las alas del pequeño Alí Smain, cuyos muñones deberían exibir desde mañana mismo junto a esa imagen en la que los 183 diputados de PP se aplaudían a si mismos con una excitación sexual incomprensible, después de haber votado en bloque un si a la guerra.
Al poco del apareamiento el abdomen de la mariposa hembra se abre y riega el campo de huevos fecundados. Al poco del arrebato venéreo de los populares, los abdómenes de los B-52 se abrieron y comenzaron a descargar sobre las casas de adobe una lluvia de fuego. La mariposa es el sueño de la oruga como el B-52 es el sueño de Aznar. Cada gusano sueña con sus complejos y la realidad es el resultado de esos sueños. Por cierto, que una cosa envidiable de la mariposa es que pueden volar durante la cópula multiplicando asi el placer de todos sus sentidos. Si a usted y a mi, pobres mortales ápteros, nos parece que flotamos en el aire al follar, imagínese lo que sería salir por la ventana durante el acoplamiento y tener un orgasmo en la vertical de Bagdad o de Manhattan.
También los B-52 se aparean en plno vuelo. Quizá lo haya visto usted en la tele y tal vez se le hayan puesto los pelos de punta, como a mi, por la precisión con la que la varga de uno de los dos pájaros metálicos penetra en la abertura húmeda del otro. Solo que en lugar de descaragr sobre el unos ramos de dulce semen, lo llena de gasóleo hasta las cejas para cprolongar su veulo criminal. En este caso se trata de un acoplamient o incestuoso, contra natura, De hecho se lo hacen con la nave nodriza, osea, con la que les amamanta, que es como si se lo hicieran con su puta madre.