"si algún miembro del Foro decide irse está claro que es por alguna razón de peso"
"cada cual es muy libre de seguir formando parte activa del Hideout, navegar de forma invisible, o lo que le venga en gana"
"Algunos de los que creéis "desaparecidos" siguen entrando casi a diario aunque no aparezcan en la lista de conectados y prefieran no escribir."
"los hideouters que deciden no volver a entrar o dejar de escribir suelen tener razones de peso. Es una decisión a veces difícil de tomar y que debe respetarse"
"Yo espero que no se hayan ido de verdad, si no que estén de forma invisible y poder conocerles algún día y así poder intercanviar unos post"
"Sí se echa en falta a algunos hideouters pero no se les puede obligar a volver"
Hola a todos, conocidos y desconocidos. Para quien no me conozca soy BiZiLaGuN, el que lleva la web blackfedora.net y estuve en el HideOut desde el primer dia en que se puso en marcha (y algo antes, en realidad).
Como aludido que soy en este topic, solo queria decir que mucha gente todavía no sabe por qué dejé de escribir en el foro. De hecho, he leido o me han comentado auténticas burradas sobre mi decisión que no tienen nada que ver con el motivo real; bueno, quien tuviera ojos en la cara durante los ultimos días que escribí en este foro, creo que sabrá el motivo por el que decidí no volver a escribir nunca más. Como digo, solo participo en este topic por ser uno de los aludidos, y porque como algunos sabéis, pocas cosas me hacen sentir mejor que conocer a fans y ayudarles en cualquier cosa que esté en mi mano.
Sé que hay gente que me echa de menos (y lo sé porque lo leo o porque me lo dicen directamente; lo digo para los que piensan que sólo quiero echarme flores) pero ya he dejado claro que -al menos mientras sigan ciertas personas por aquí- no voy a escribir más en este foro. He estado dos meses viviendo en Madrid y casi no me he conectado en octubre y noviembre, pero sí, sigo mirando el hideout.
Tengo que confesar que hace un rato mientras os leía se me pasaba por la cabeza la idea de volver a participar, porque lo echo mucho de menos, pero también he visto que siguen aquí (y en kedadas, cenas, fiestas, etc), tan contentas y despreocupadas y sonrientes como siempre, las mismas personas que hace unos meses consiguieron que ya no aguantara más, que mis nueve años al frente de un club de fans se esfumaran, que volviera a caer en una depresión nerviosa que creía superada, que viviera en mis carnes lo que Michael tanto tiempo lleva viviendo: Que mucha gente se hiciera de mí una imagen que no se corresponde con la realidad. Esos, y otros más, dirán que solo quiero hacerme la victima. Puede que lo haga sin darme cuenta, porque cada persona es un mundo, y nadie es perfecto (y por favor no vengáis con que Michael sí es perfecto porque TODOS tenemos cosas buenas y cosas malas, aunque sea sin querer), pero con o sin victimismo, lo que ultimamente he tenido especial interes en explicar a mis amigos es lo mucho que puede sufrir una persona (yo, tú, Michael, cualquiera...) cuando la gente habla a sus espaldas, cuando se dice una cosa y lo entienden como quieren, cuando un rumor, una acusación, un cotilleo se mueve entre la gente a la vez que se quitan y ponen detalles a conveniencia.
Muchas veces pensamos en cómo sufre la gente, pero fuera del Telediario también hay mucho sufrimiento. No ya por hambre, guerras o violaciones. Me resulta muy triste -porque hablo con conocimiento de causa y también porque lo veo- que todos nos llevamos las manos a la cabeza cuando se habla de "violación de los derechos humanos", pero luego nos hacemos los locos, como si eso fuera cosa de la ONU, de países que están lejos, de culturas distintas, de gobiernos distintos...
Me duele y me entristece mucho pensar que esto que digo, a aquellos que me ofendieron tanto hace unos meses les importará un pimiento, no porque no sea importante, sino por el simple hecho de que sea yo quien lo diga... Y como digo, me duele y me entristece mucho pensar que casi nunca nos paramos a pensar cuándo estamos ofendiendo a una persona, a cualquiera, conocida o desconocida. ¿Dónde termina la crítica y empieza el insulto? ¿Dónde termina el juicio y empieza el prejuicio? ¿Dónde termina la libertad de expresión y dónde empieza la crueldad? ¿Por qué hay tanta gente que, en cuanto la prensa dice cualquier dato incorrecto sobre Michael, se tiran con uñas y dientes contra el periodista, pero luego se comportan de la forma más despreciable y cruel con la gente que tienen delante? Amigos o no amigos, qué importa: ¿Acaso tenemos derecho a ser más desconsiderados con la gente a la que no conozcamos, o con quienes no seamos amigos? ¿Nos damos, os dáis, se dan ellos, cuenta de hasta qué punto una persona (sea yo, sea Michael, sea tu vecino, sea quien sea) puede sentirse ofendida por un mal comentario?
Cuando en este foro hay una discusión seria y veo que la cosa se pone fea, la gente empieza a faltarse el respeto y tal, intento parar un momento y aclararme las ideas e intentar verlo todo de la forma más objetiva posible, intentar verlo todo desde otros puntos de vista, y sin duda, conociendo como conozco toda la historia del foro hideout desde el primer día hasta ahora, tengo bien claro que uno de los episodios más vergonzosos, tristes y dignos de reflexión para todos fué el que acabó con una decisión mía que nunca pensé que llegaría a tomar: Cerrar el club de fans después de casi 10 años, hacer un avatar y firma que creo expresan bien lo que quiero hacer entender con este post (por eso no los he cambiado ni pienso hacerlo en mucho tiempo), no ir a la kedada de septiembre pasado en Madrid (no pude, y de haber podido no hubiera ido), y sobre todo dejar de escribir en este foro. Sinceramente, creo que no hace falta tener demasiado entendimiento de las cosas para ver que estas decisiones no se toman por las buenas si no es que a uno le han hecho demasiado daño como para quedarse tan tranquilo. Es lo que siempre he kerido explicar a la gente que se ha molestado en hablar conmigo sobre mis motivos.
Tiene "gracia" que precisamente los que más cruelmente me criticaron, o colaboraron con sus acusaciones (algunas verdaderamente dignas de tabloide americano), o que más segurísimos y totalmente convencidísimos de que sus acusaciones contra mí eran ciertas... fueron precisamente los que nunca hablaron conmigo, no tuvieron interés en conocer mi versión, hicieron todo lo posible por desacreditarme (en algún caso de forma tan asquerosa como la campaña anti-Michael que hubo hace poco en el Reino Unido) y aprovecharon cualquier mínimo comentario mío para retorcerlo todo lo que hiciera falta para hacerlo encajar con sus teorías absurdas. Y qué casualidad, que aquellos que más me defendieron por su cuenta, más han deseado que volviera a participar en el foro, etc, fueran en general los que se molestaron en hablar conmigo. Así como quien dice: Difícilmente dejará un tabloide de contar mentiras mientras no se dignen en intentar conocer la verdad, en vez de suponerla, o como casi siempre, inventarla. Cuando Jesús se reunió con sus doce primeros seguidores, dijo "uno de vosotros me traicionará", y así fué. Parece mentira que haya tanto "Judas" suelto en kedadas, fiestas, cenas y demás, pasándoselo bien, riéndose, haciéndose fotos, bailando... y que nadie les diga nada...
Y me da igual que se les diga o se les deje de decir, porque como dice el Corán, "cambian el Libro por cosas de poco valor". Pero por qué nunca miramos hacia el otro lado? Por qué cuando alguien toma una decisión, pocas veces se profundiza realmente en los motivos que esa persona tiene? Es como esas madres que van por la calle a la vista de todo el mundo arrastrando a su propio hijo llorando de rabia, y no tiene la dignidad mínima de preguntarse porqué está llorando ese niño.
Ahí es adonde quiero llegar: Imaginad que vuestros amigos, vuestros familiares, el novio con el que acabas de romper, los vecinos, la gente que te rodea cuando sales a la calle... imaginar que toda esas personas, conocidas o desconocidas, fueran como ese niño que llora y grita y patalea. No siempre es así, pero todos lloramos y gritamos y pataleamos de vez en cuando, de muchas formas distintas: deprimiéndonos, insultando, huyendo, mintiendo, confesando... Convivimos con ello; esa acción-reacción es lógica y natural en todos nosotros, y cada uno lo hacemos de una manera diferente. Y a la vez, imaginar que somos también la madre, y preguntaos: ¿Por qué como seres frágiles, sensibles a la interacción con los demás, siempre intentamos ser lógicos y darnos a comprender lo mejor que podemos, pidiendo -a veces suplicando de forma desesperada y humillante- que se nos comprenda.... mientras que en nuestro papel de "madre", de acusadores, a la hora de señalar con el dedo, resulta que negamos a los demás eso que nosotros también pediríamos si nos viéramos en su lugar? Pensadlo y si lo hacéis de la forma correcta os daréis cuenta de lo crueles, ciegos y cínicos que mucha gente puede llegar a ser, simplemente porque hay personas a las que, por lo visto, les cuesta muchísimo pararse a pensar si realmente están haciendo daño a la persona a la que critican. Siempre decimos que Michael es una persona que sufre como cualquier otra, y cuando le critican y dicen mentiras sobre él nos indignamos y arremetemos contra aquél que se atreve a decir algo malo... Yo soy el primero que se comporta de esa forma, pero luego me resulta incomprensible: ¿Por qué si Michael es una persona con sentimientos, una persona como cualquiera de nosotros con su vida y sus preocupaciones, por qué no tenemos el mismo comportamiento para con las demás personas que nos rodean? No sabéis la de veces que me habré encerrado en mi cuarto, he apagado la luz y me he puesto llorar pensando en lo fría y desconsiderada que puede ser la gente... A veces me gustaría hablar con la gente en el Messenger, preguntarles qué estaban haciendo y que me dijeran "He estado llorando, rezando, meditando..." por tal o cual cosa injusta que han experimentado, sea desde dentro o desde fuera. ¿Eso significaría que estuviéramos viviendo en un mundo de llorones amargados? No: Significaría que la gente estaría empezando a pensar en los demás y ser considerados. Mientras no lo hagamos así, creo que no entenderemos qué motivos tiene la gente para reaccionar de la forma en que lo hace cuando se le humilla; de la manera que sea, porque a una persona se la puede humillar y hacer sentir muy mal de muchas formas, incluso cuando pensamos que no le estamos haciendo daño.
Mi reacción fué no volver a escribir en este foro, aunque lo pasara muy mal cuando la gente me decía (y me sigue diciendo) que por favor vuelva a escribir como antes. Tengo que decir que sigo estando abierto a cualquiera que se presente sin conclusiones preconcebidas, como se presentó Len@, como siempre ha estado ahí incondicionalmente Dena Seawind, como MagOOs, como Ladesijacko y Jacksonmaniac, Chika, Pitonisa, DavidGbMj, y otros que han demostrado ser considerados, y que incluso diciéndoles a algunas de esas personas que no quiero volver a escribir en un foro donde sé que no soy bien recibido, han seguido siendo considerados, y ser considerado equivale a respetar, esa cosa que tanto se cacarea en todas partes a todas horas y que luego resulta que sólo unos pocos entienden lo que significa realmente.
Mientras escribia esas últimas lineas pensaba en los dos meses que he pasado en Madrid, porque se me ha ocurrido una comparación que lo explica muy bien: Cuando estoy en Madrid, una de las cosas que más me gusta hacer es recorrer la ciudad, los sitios que más me gustan (por si tenéis curiosidad Lavapiés, Chueca, Malasaña...) y fijarme en los edificios, la gente, pensar sobre sus vidas, meditar sobre lo que me rodea... Y un día me paré delante de una librería -los que me conocéis mejor sabéis que me puedo pasar horas y horas en una librería- que está dedicada al arte, diseño, publicidad, creatividad... que es precisamente mi vocación principal. Estaba atontado mirando el escaparate, y se me ocurrió que tal vez pudieran necesitar alguien para trabajar. Por desgracia, los que me conocéis mejor también sabéis que tengo un problema con los perros; tengo cinofobia. Así que justo cuando me decidí a empujar la puerta para curiosear en aquel sitio que tanto me atraía, ví que tenían un perro dentro y se acercaba corriendo hacia la entrada; tuve que cerrar rápido y crucé la calle corriendo, y me quedé con las ganas de entrar porque no podía ni mirar atrás. Pues bien... me vino a la mente ese recuerdo porque me he dado cuenta de que el HideOut es para mí como esa librería, un sitio donde hay cosas fantásticas que me encantan... pero con perros en la entrada. Podría entrar si quisiera, pero pasándolo muy mal, y con la seguridad de que finalmente pensaría que hubiera sido mejor no haber entrado. Es una pena, pero así es...
Bueno, quería explicar eso, y también decir a esa gente que se pregunta dónde ando, que nunca he dejado de andar por aquí. Como siempre digo: "Los que quieran contactar conmigo, ya saben cómo pueden hacerlo". Alguna que otra vez he comentado que me parece "decepcionante" (no estoy seguro de si es la palabra más correcta) que haya fans que piensan que internet es el HideOut y poco más, y que si dejo de escribir aquí ya no podremos seguir en contacto, o que ya no soy fan, o que ya no quiero saber nada de nadie, cuando no es así en absoluto. He pasado octubre y noviembre en Madrid, (pensé que se había enterado más gente y ha resultado que no) y por eso he estado un tiempo desconectado, ni pude ir a Berlín porque ni siquiera me enteré de que Michael estaba en Europa, pero bueno, para JMP y para todos los que se han preguntado por dónde ando, quiero mandaros un beso y un abrazo grande, y decir que ando por aquí, por donde siempre, aunque halla perros en la entrada...
PD: Perdonar por el post tan largo.