Amenazas ponen en alerta a alguaciles
Una amenaza contra Michael Jackson hizo que los agentes de policía del Condado de Santa Bárbara en el juzgado se pusieran en alerta, aunque no se ha publicado ningún comunicado oficial sobre el asunto.
Una fuente, que pidió permanecer en el anonimato, ha confirmado la amenaza y ha dicho que se está tomando seriamente, ya que tanto la policía como los alguaciles de la corte continúan estudiando si pronunciarse públicamente o no, y qué detalles ofrecer.
Una de las dudas es saber hasta qué punto puede darse credibilidad al autor de la amenaza, que se recibió el mismo día en que Jackson y numerosos miembros de su familia hacían una aparición en el juzgado de Santa María, pero ni el sheriff del condado, Jim Anderson, ni los alguaciles han hablado públicamente sobre el asunto.
Otra fuente, también de forma anónima, indica que los alguaciles están autorizados a publicar un comunicado si quieren, independientemente de lo que haga el departamento del sheriff.
La primera fuente ha dicho que los alguaciles esperaron ayer miércoles a que los agentes del sheriff se pronunciasen primero, pero un portavoz del departamento ha dicho no saber nada, y ha declinado hacer ningún comentario sobre la amenaza.
"No estamos preparados para comentar ese asunto", decía el sargento Chris Pappas.
La seguridad en la corte fué especialmente estricta el lunes.
El martes, en el interior de la sala presidida por el juez Rodney Melville, el rumor de una amenaza sin especificar era la comidilla entre algunos miembros de la prensa.
Antes, el fiscal de distrito Tom Sneddon informó a Melville que en algún momento necesitaría hablar sobre la seguridad, a lo que el juez accedió.
Al finalizar la sesión, pidió al equipo de la acusación reunirse con él en privado para discutir acerca de la seguridad.
Sneddon se puso en pie, y dijo que estarían presentes él y el sheriff suplente a cargo de la seguridad en el juzgado.
Cuando Melville preguntó a la defensa de Jackson quién les representaría, se puso en pié Thomas Mesereau, diciendo: "Yo quiero estar ahí".
Aunque nadie lo dijo, se cree que la reunión privada estuvo relacionada con la amenaza y se habló de precauciones que se tomarían en el futuro, además del juicio previsto para comenzar en enero.
El pasado mes de enero, un oficial de policía de alta graduación me explicó que la principal responsabilidad de la policía sería proteger a Jackson. La misión es clara, dijo: Asegurarse de que "nadie le haga daño".
Con aquello, el oficial se refería a que la policía necesita tomar todas las precauciones que puedan para evitar que un atacante asesine a una de las personas más famosas del mundo.
No todo el mundo quiere a Jackson.
Durante el receso para comer del lunes, un coche condujo en dirección sur por la calle Miller y redujo la marcha mientras pasaba junto al aparcamiento que abarrotan los medios de prensa. Desde el asiento del acompañante, un hombre gritó varios insultos contra el defendido.
Mi conversación con Miguel Márquez, reportero de CNN, se vió bruscamente interrumpida cuando miramos rápidamente hacia la calle. Mientras el coche seguía su marcha por la calle Miller, todo lo que conseguí es escuchar el nombre de Jackson y las palabras "¡Que le cuelguen!"
Más tarde, un compañero me dijo que anteriormente ese mismo día, un hombre había proferido los mismos insultos contra Jackson, casi con las mismas palabras, desde un coche que pasaba.
Las serias palabras de un oficial de alto rango son señal de la dura realidad que supone tener que guardarle las espaldas a una celebridad que puede provocar iras.
Las serias palabras de sus detractores son señal de un escenario igualmente peligroso.
Es por esto que agentes del orden tuvieron que cargar con la labor de proteger a Jackson, y cualquier otra persona que aparezca en el juzgado debe [...sorry, no entiendo la frase...]
Ya que la policía no puede hacer más por proteger a la gente, la gente puede colaborar tomando precauciones para sí mismos. Sin embargo, para ello la gente necesita saber qué está pasando.
Una vez se conozcan los hechos relacionados con la amenaza, los curiosos tal vez se queden en sus casas mejor que acudir a las próximas comparecencias de Jackson. Los fans tal vez decidan no venir con sus hijos.
Jackson incluso podría elegir llevar chaleco antibalas, o evitar acercarse a los extraños que se agolpan a un lado y a otro de las vallas.
La gente debe armarse con información para poder decidir por sí mismos. El desconocimiento supone una amenaza para todos nosotros.".
-------------------
MUY buen artículo, gracias por ponerlo vane. Por mi parte, mientras lo traducía me he permitido hacer un plano básico para que la gente que no conoce el sitio pueda hacerse una idea de como es: